Datos de contacto:

Mail: info@espaelec.com.ar

Teléfono: (+54 11) 2098-1860

WhatsApp: (+54 911) 6871-3274

Dirección: Dr. Enrique Finochietto 2053, CABA, Buenos Aires, Argentina

 

Cuánto cuesta una fuga de aire comprimido

Espa Elec > Cámaras acústicas  > Cuánto cuesta una fuga de aire comprimido
Pantalla de una cámara acústica HIKMICRO AI76 con la estimación de caudal y costo de una fuga en tiempo real

Cuánto cuesta una fuga de aire comprimido

En resumen: una fuga de aire comprimido es un orificio por el que sale aire a la presión de la red, todas las horas que la red está presurizada. Su costo anual se calcula con cuatro factores: el caudal que escapa, la energía que el compresor gasta para reponerlo, las horas presurizadas al año y la tarifa eléctrica. Con las cifras de Atlas Copco, un 30 % de fugas en un compresor de 100 cfm cuesta entre 7.200 y 9.600 dólares por año. Una cámara acústica como la HIKMICRO AI56L hace esa cuenta por cada fuga, en el momento, y eso es lo que convierte una recorrida en un caso de negocio.

El costo que no aparece en ningún tablero

El aire comprimido se produce con electricidad, y una parte de lo que se produce nunca llega a la herramienta ni al actuador. Según estimaciones de la industria que cita HIKMICRO, entre un 20 y un 30 % del aire comprimido de una planta se pierde en fugas. Según Atlas Copco, los estudios indican que en promedio un 25 % de todo el aire comprimido producido se pierde por fugas antes de llegar al punto de uso, y en casos extremos la pérdida supera el 80 %.

Y no es un problema de un solo rubro. Según HIKMICRO, el aire comprimido es una fuente de energía clave en la generación de energía, el petróleo y el gas, la industria automotriz, la alimentación, el acero, la química, la farmacéutica, el papel y el cemento.

Ese costo no figura en ninguna línea de la factura. Se reparte entre horas de compresor que no hacían falta, una presión de línea que nunca termina de estabilizarse, un compresor de respaldo que arranca más seguido de lo previsto y un desgaste que adelanta el mantenimiento. Como la fuga no se ve ni se escucha, porque suena en frecuencias ultrasónicas que el ruido de la planta tapa, puede pasar meses sin que nadie la asocie con la factura de energía. Y como el aire no tiene olor ni color, una fuga de aire comprimido es más difícil de detectar que otras fugas de gas.

Las causas son conocidas. Según Atlas Copco, las fugas aparecen por uniones flojas, por la corrosión interna de las cañerías cuando el aire circula con humedad alta, por materiales mal elegidos y por cañerías subdimensionadas, que generan alta velocidad y erosión.

El método de cálculo

Una fuga es un orificio por el que sale aire a la presión de la red, de forma continua, las 24 horas si la red queda presurizada. El costo se calcula así:

Fórmula

Costo anual = caudal de la fuga × energía necesaria para producir ese caudal × horas presurizadas al año × tarifa eléctrica

  • Caudal de la fuga. Crece con el tamaño del orificio y con la presión de la red. Es el dato más difícil de obtener, y es el que la cámara acústica estima en el momento.
  • Energía por unidad de caudal. Según Atlas Copco, un compresor de tornillo lubricado, bien mantenido y a unos 7 bar, consume entre 15 y 20 kW por cada 100 cfm que entrega (unos 170 m³/h). Es decir, del orden de 0,1 kW por cada metro cúbico por hora.
  • Horas presurizadas. No son las horas de producción: en muchas plantas la red queda presurizada de noche y los fines de semana, y la fuga sigue saliendo. Atlas Copco usa 8.000 horas por año para una operación continua.
  • Tarifa. La que paga la planta por kWh, incluida la potencia si aplica.

El ejemplo de Atlas Copco, paso a paso

PasoDatoResultado
Energía para producir 100 cfm a 7 bar15–20 kW—
Costo por hora de esos 100 cfmTarifa de USD 0,20/kWhUSD 3 a 4 por hora
Costo anual de 100 cfm8.000 h/añoUSD 24.000 a 32.000 por año
Si la planta necesita 70 cfm y el 30 % restante es fuga30 % de 100 cfmUSD 7.200 a 9.600 por año solo en fugas

Las cifras son del ejemplo de Atlas Copco, con una tarifa de referencia de 0,20 dólares por kWh. Con tu tarifa y tus horas, la cuenta es la misma: lo único que cambia son los dos últimos factores. Y en una auditoría no se encuentra una fuga sino decenas, con lo que la suma suele ser una fracción visible de lo que la planta paga por el compresor.

Cómo la cámara estima el caudal y el costo de cada fuga

El primer factor de la fórmula, el caudal, es el que nadie tiene. Medirlo fuga por fuga con un caudalímetro no es viable, y estimarlo por el tamaño del orificio exige saber dónde está y cuánto mide. La cámara acústica resuelve esto en el mismo momento en que localiza la fuga.

La HIKMICRO AI56L capta el ultrasonido de la fuga con su matriz de 64 micrófonos MEMS, la ubica sobre la imagen y estima en tiempo real su caudal, su nivel y su costo. Para pasar del caudal a dinero, usa los mismos factores de la fórmula, que se cargan una vez en la configuración de la cámara: el precio de la electricidad de la planta, la potencia específica del compresor (la relación entre la potencia que consume y el caudal que entrega, el mismo dato de los 15 a 20 kW por cada 100 cfm de Atlas Copco) y las horas de marcha por día. El período del costo se elige en la cámara, y si se carga el factor de emisiones por kWh, la pérdida también se expresa en CO2. Cada captura queda guardada con la foto, el mapa acústico, el caudal y el costo estimados. Según el fabricante, detecta fugas desde 0,008 l/min a 6 bar medidas a 0,5 metros, es decir que también cuantifica las fugas chicas, que son las más numerosas.

Esa es la diferencia con los métodos tradicionales, como la prueba con agua jabonosa o el detector ultrasónico de mano, y no es solo de velocidad: cada fuga sale de la recorrida con un número al lado, y ese número es el que ordena la lista de reparaciones. Además, según HIKMICRO, la cámara graba imágenes y video en tiempo real y marca automáticamente los puntos de fuga, lo que reduce el error del operador.

Pantalla de una cámara acústica HIKMICRO con el caudal estimado de una fuga de aire comprimido y su costo por hora
Pantalla de una cámara acústica HIKMICRO en una inspección real: a 4 metros, el caudal estimado de la fuga (34,2 l/min) y su costo (20 EUR/h).

Cómo se hace la recorrida, sector por sector y con la planta en marcha, lo explicamos en Detección de fugas de aire comprimido con cámaras acústicas.

Cómo armar el caso de negocio

El informe de una campaña de fugas tiene una estructura simple, y es la que necesita quien aprueba el presupuesto:

  1. Lista de fugas con costo anual estimado. Ordenada de mayor a menor. Sale directo del software HIKMICRO Analyzer Acoustic, con la foto de cada una. La suma de la columna es la pérdida anual actual de la red.
  2. Costo de reparación de cada fuga. La mayoría son acoples, mangueras, juntas y válvulas: repuestos de bajo costo y pocas horas de trabajo. Al lado del costo anual de la fuga, la relación suele hablar sola.
  3. Prioridad. Primero las fugas de mayor costo y las que afectan la presión de un sector o un proceso crítico; las chicas se agrupan para la próxima parada programada.
  4. Ahorro esperado y plazo de recupero. De la campaña: pérdida anual de las fugas reparadas contra el costo de repararlas.
  5. El equipo. Si la planta hace la campaña con una cámara propia, el recupero de la AI56L se compara contra la pérdida anual que permite encontrar en cada campaña, no una sola vez: las fugas vuelven a aparecer y cada recorrida vuelve a generar ahorro.
Software HIKMICRO Analyzer Acoustic con la imagen acústica y el informe de una inspección
Informe de una inspección en el software HIKMICRO Analyzer Acoustic, que se entrega sin costo con la cámara.

HIKMICRO publicó un caso que muestra el orden de magnitud: una gran empresa industrial inspeccionó su red de aire comprimido con una cámara acústica AI56 y encontró múltiples fugas en varios compresores, con un desperdicio de energía valorado en decenas de miles de dólares al año. Después de repararlas, redujo de forma significativa su consumo de energía y sus costos de mantenimiento.

Recorridas de inspección de fugas de aire comprimido con cámaras acústicas HIKMICRO en una planta industrial
Recorridas de inspección con cámara acústica HIKMICRO en planta industrial.

Dos aclaraciones para que el caso sea defendible

El caudal y el costo que estima la cámara son estimaciones, y conviene presentarlos como tales: su valor está en la comparación entre fugas y entre campañas, más que en el decimal. Y la pérdida no se corta sola al reparar: si el compresor sigue regulando igual, el ahorro aparece cuando baja la carga o las horas de marcha. Por eso la campaña se acompaña con la lectura de horas y carga del compresor antes y después.

Por qué una campaña trimestral

Las fugas no se eliminan una vez. Los acoples se aflojan con la vibración, las mangueras se agrietan, las juntas se vencen y cada intervención en una máquina deja una conexión nueva que puede perder. Una red que se auditó una vez vuelve a su nivel de fugas anterior en meses si no se repite la recorrida.

Una campaña trimestral tiene tres ventajas sobre una auditoría anual. La fuga nueva se encuentra cuando todavía es chica y barata; la comparación trimestre a trimestre muestra si la red se degrada o se estabiliza; y la recorrida se vuelve una rutina corta, porque cada vez hay menos fugas grandes y más tiempo para las chicas. Según HIKMICRO, el tiempo de inspección con cámara acústica es hasta un 90 % menor que con los métodos manuales, lo que hace viable repetirla sin sumar horas de mantenimiento.

El cierre de cada trimestre es el mismo informe: fugas encontradas, fugas reparadas, costo anual evitado y tendencia. Ese es el tablero donde el aire comprimido deja de ser un costo invisible.

La HIKMICRO AI56L para esta tarea

Para calcular el costo de las fugas, lo que importa de la AI56L es que estima en tiempo real el caudal, el costo y el nivel de cada fuga; que detecta fugas desde 0,008 l/min a 6 bar, medidas a 0,5 m, así que también cuantifica las chicas, que en conjunto pesan en la suma; y que el software HIKMICRO Analyzer Acoustic, incluido sin costo, arma el informe con costos por fuga y compara campañas. Las características completas del equipo y cómo se usa en la recorrida están en Detección de fugas de aire comprimido con cámaras acústicas.

Si además la planta tiene tableros, celdas o líneas de media tensión a cargo del mismo equipo, la AI56 y la AI76 suman la detección de descargas parciales; la comparación está en Cámaras acústicas: qué son, cómo funcionan y para qué sirven. Como distribuidor oficial de HIKMICRO en Argentina, entregamos los equipos con garantía, servicio técnico y soporte local.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto aire comprimido se pierde por fugas?

▼

Según estimaciones de la industria que cita HIKMICRO, entre un 20 y un 30 % del aire comprimido de una planta. Según Atlas Copco, en promedio un 25 % de todo el aire producido se pierde por fugas antes de llegar al punto de uso, y en casos extremos más del 80 %.

¿Cómo se calcula el costo de una fuga?

▼

Costo anual = caudal de la fuga × energía necesaria para producir ese caudal × horas presurizadas al año × tarifa eléctrica. Según Atlas Copco, un compresor a 7 bar consume entre 15 y 20 kW por cada 100 cfm (unos 170 m³/h), y una operación continua suma unas 8.000 horas al año.

¿Cuánto cuesta un 30 % de fugas?

▼

En el ejemplo de Atlas Copco, con un compresor de 100 cfm a 7 bar, 8.000 horas al año y una tarifa de 0,20 dólares por kWh, un 30 % de fugas cuesta entre 7.200 y 9.600 dólares por año solo en aire perdido.

¿Cómo calcula la cámara el costo de una fuga?

▼

La HIKMICRO AI56L estima en tiempo real el caudal de cada fuga y lo convierte en dinero con tres datos que se cargan en su configuración: el precio de la electricidad, la potencia específica del compresor y las horas de marcha por día. El período del costo se elige en la cámara. Es una estimación: su valor está en comparar fugas entre sí y entre campañas.

¿Las fugas chicas valen la pena?

▼

Sí, porque son las más numerosas y en conjunto pesan. La AI56L detecta fugas desde 0,008 l/min a 6 bar medidas a 0,5 metros, así que también las cuantifica. En la práctica se agrupan para repararlas en la próxima parada.

¿Por qué el ahorro no aparece enseguida después de reparar?

▼

Porque el compresor sigue regulando igual hasta que baja la carga o las horas de marcha. Por eso conviene leer horas y carga del compresor antes y después de la campaña, y presentar el ahorro con esos datos.

¿Cada cuánto conviene repetir la campaña?

▼

Cada trimestre. Los acoples, las mangueras y las juntas se degradan y cada intervención deja conexiones nuevas; una red auditada una sola vez vuelve a su nivel de fugas en meses. La comparación trimestral muestra si la red se degrada o se estabiliza.

Ponele número a las fugas de tu red

La forma más directa de saber cuánto estás perdiendo es recorrer la red con la cámara. Coordinamos una demostración en tu planta con la HIKMICRO AI56L: en una recorrida de un sector se ve cuántas fugas hay, cuánto cuesta cada una y cuáles conviene reparar primero.

Pedí una demo por WhatsApp

Espa Elec
Sin comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.